Las industrias culturales tienen un reconocimiento internacional y una presencia en el exterior muy notable que se viene traduciendo en grandes avances en el sector y en la imagen de nuestro país. En España, el sector cultural aporta un 2,2% del PIB nacional, una cifra que alcanza el 3,2% si se suman las actividades económicas vinculadas con el patrimonio cultural, según datos del Ministerio de Cultura y Deporte. El sector cultura genera 690.800 empleos, un 3,5% del total del país, y engloba 128.741 empresas. A nivel europeo, la industria suma 1,2 millones de empresas y da trabajo a 8,7 millones de personas. El emprendimiento cultural busca, precisamente, aprovechar este escenario para generar nuevas soluciones dentro de la industria, combinando innovación y creatividad.
Es en este marco en el que las Sociedades Laborales, que forman parte de la Economía Social, se presentan como el modelo jurídico idóneo para el emprendimiento cultural de carácter colectivo. Las Sociedades Laborales son empresas participadas mayoritariamente por personas trabajadoras, con una estructura de participación democrática, flexible en su andadura empresarial y abonada a proyectos innovadores y creativos, base fundamental para cualquier tipo de proyecto cultural.