Jone Nolte, presidenta de LABORPAR, en la Jornada “La capacidad transformadora de la Economía Social” organizada por Podemos Euskadi.

En un momento de crisis y de transición como el que vivimos, de necesario cambio de modelo productivo, la Economía Social es clave.

Estamos ante importantes retos y este modelo pone en el centro a la persona, aportando beneficios sociales, dignificando el trabajo y fomentando la inserción laboral de colectivos vulnerables.

Se han logrado hitos como la creación de un Ministerio de Economía Social, la constitución del Consejo para el Fomento de la Economía Social, la creación del PERTE de la Economía Social (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica), pero todavía queda mucho por hacer.

En su intervención en la Mesa sobre capacidad, la presidenta de Laborpar Jone Nolte destaca la importancia estratégica de las sociedades laborales para ampliar la estabilidad en el empleo y la sostenibilidad de proyectos empresariales.

Las ventajas de las sociedades laborales son claras:

  1. Posibilidad de capitalizar el desempleo para financiar el proyecto.
  2. Subvenciones específicas.
  3. Las personas trabajadoras-socias son la base de la empresa, se implican y comprometen con ellas, y promueven sistemas democráticos y plurales de decisión y de trabajo.
  4. Se fomenta la conciliación de vida laboral y personal.
  5. Comprometidos con el entorno.
  6. Se practica una economía al servicio de las personas.

 

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