La Ley de Sociedades Laborales en España.
En la Sesión plenaria número 228 (segunda legislatura) del Congreso de los Diputados celebrada el 19 de septiembre de 1985, bajo la presidencia de Gregorio Peces Barba Martínez se aprobó el Proyecto de Ley de Sociedades Anónimas laborales, posteriormente ampliada también a las Sociedades Limitadas Laborales.
A lo largo de estos 40 años, este modelo ha demostrado ser especialmente útil en situaciones de crisis empresarial, cuando los trabajadores deciden continuar la actividad formando una nueva sociedad. Hoy en día, existen más de 10.800 sociedades laborales en España, que emplean a unas 63.000 personas.
Las Sociedades Laborales han venido ganando protagonismo como una fórmula muy atractiva para el emprendimiento colectivo, especialmente en el contexto actual de transformación del mercado laboral.
Se trata de sociedades anónimas o de responsabilidad limitada en las que la mayoría del capital social pertenece a los propios trabajadores. Esto les permite no solo participar en los beneficios, sino también en la toma de decisiones estratégicas de la empresa. Además:
- Fomentan el empleo estable y de calidad.
- Son más resilientes frente a crisis económicas.
- Están alineadas con los valores de la Economía Social, priorizando el bienestar colectivo sobre el lucro individual.
En España, este modelo representa una alternativa sólida frente al emprendimiento individual, y existen múltiples apoyos institucionales y subvenciones para su creación
Este aniversario no solo celebra una ley, sino una forma de entender la empresa: más participativa, más equitativa y resiliente. Un modelo que ha sabido adaptarse a los tiempos y que sigue siendo una herramienta poderosa frente a las empresas en dificultades y para el emprendimiento colectivo.
El desarrollo del modelo de sociedad laboral es un ejemplo paradigmático de conquista social en el ámbito socioeconómico.
Las señas de identidad permanecen inalterables: la generación de empleo estable y de calidad; la contribución a una mayor igualdad de rentas; el fomento de la estabilidad empresarial gracias a la capacidad de las Sociedades laborales de alinear los intereses de la empresa con las de las personas trabajadoras; el potenciar el dimensionamiento empresarial priorizando la reinversión de beneficios y la incorporación de nuevas personas socias; el enraizamiento con el territorio; haciendo un factor de éxito el binomio desarrollo local – economía social y evitado la deslocalización empresarial; la sostenibilidad, construyendo proyectos de vida laboral a largo plazo y, demostrando un alto grado de resiliencia, garantizado por su capacidad de supervivencia, como quedó demostrado tanto en la crisis de 2008, como de 2020.
Hoy nuestro reto sigue siendo generar empleo e incrementar nuestro peso en el PIB, de acuerdo con el documento de Estrategia Española de Economía Social y dando solución a problemas reales
Las ausencia de relevo en la propiedad, el arraigo territorial, la despoblación y la consecuente falta de alternativas empresariales configura a la sociedad laboral como una alternativa y solución a estas situaciones, facilitando que personas trabajadoras asentadas en el territorio puedan poner en marcha iniciativas empresariales como sociedad laboral, al ser ellas las que mejor van a potenciar los recursos endógenos del territorio y permitiendo de esta forma conservar estructuras poblacionales y económicas mínimas para dar continuidad a esas poblaciones.
La Sociedad Laboral se perfila como un modelo empresarial con gran proyección de futuro, especialmente en un entorno donde se valoran cada vez más la sostenibilidad, la participación y el arraigo local.